Las conspiraciones y las maniobras políticas opositoras, se vieron fortalecidas por el MSCI, al calificar a Argentina como mercado independiente en el cerrado mundo de los mercados financieros, calentando el escenario político y profundizando la grieta que divide a los argentinos. Para desestabilizar al Gobierno, la oposición apeló a toda clase de maniobras políticas, como fueron las marchas anticuarentena, el rechazo a las vacunas, las disputas por las clases presenciales o virtuales etc.; a todas estas herramientas destituyentes, el 24/06/21 el MSCI sumó otro elemento de conflicto para que la oposición continúe con su accionar beligerante, en vista a las elecciones legislativas. La información de LA GACETA del 25/06/21 califica al MSCI como un gestor de índices, suponiendo que la nueva calificación influiría en el voto de la gente, cuando en realidad la calificadora de riesgo es un buscador de víctimas para el mercado financiero monitoreado desde Wall Street (“Morgan Stanley y Argentina”, LA GACETA 24/06/21); presumo que la recategorización en el mercado no afectará la decisión del Gobierno nacional al impulsar el consumo, para consolidar el mercado interno, sin tener que confundir al pueblo con el relato de las inversiones foráneas, que son tan solo especulativas y demasiados volátiles, para una economía castigada por la pandemia macrista, potenciada por la Covid-19. Los medios de información, que en su gran mayoría acompañan las maniobras desestabilizadoras de la oposición, apelan a la desinformación, falseando y ocultando datos de factores que maneja la calificadora: como la imposibilidad de pagar el salvaje endeudamiento con el FMI; la fuga de capitales potenciada por el endeudamiento; el incumplimiento de pago del vencimiento de mayo de 2019 con el Club de París, que seguramente fueron incorporados a los capitales que huyeron del país; el control de cambios que desvela a Wall Street, impuesto por Macri en el último tramo de su gestión etc. La lluvia de vacunas, porque de las otras no existieron, activó las alarmas de la oposición, y un grupo de impopulares teóricos, sin rodeos por medio de una carta, pidieron la expulsión del peronismo del sistema democrático argentino, porque consideran que es un peligro para la democracia. Desconocen que fueron grupos de intelectuales, que junto a empresas multinacionales, promovieron, financiaron, e impusieron funcionarios a los gobiernos militares, para beneficiarse con estatización de deudas, devaluaciones etc. (“Impuesto a la Riqueza II”, LA GACETA, 05/12/20) y de paso rompieron la Constitución. Estas camarillas desconocen que para sacar al peronismo de la democracia deben vencerlo en las urnas; lo contrario intentaron varios gobiernos de facto, sin éxito gracias a Dios y a la reacción del pueblo.
José Emilio Gómez
Reyes Católicos 112
Banda del Río Salí